¿Y si la felicidad fuera más simple? 🇫🇮
¿Cómo terminé participando en un concurso para viajar a Finlandia? 🇫🇮 … y espero ganar…🤞
Estaba en el sofá, viendo la televisión, scrolleando sin pensar demasiado. Entre reels, posts y contenido que desaparece en segundos, me apareció algo distinto. Un post de Finlandia. Un concurso que vi a través de Viajeros Piratas en Instagram.
No le habría prestado mucha atención si no fuera porque unos días antes había estado buscando Helsinki. Me dio curiosidad saber si algún contacto vivía por ahí. Últimamente se habla mucho de Finlandia como un país nórdico con crecimiento, oportunidades laborales y calidad de vida. Y ese tipo de cosas se te quedan en la cabeza.
Así que cuando vi el post, paré.
Decía algo así como: si ganas, te pagan el vuelo, hoteles, una semana completa, excursiones por la naturaleza, saunas finlandesas, comida, experiencias… organizado por Visit Finland (en Instagram como @ourfinland).
Mi reacción fue inmediata:
¿Qué? ¿Y qué hay que hacer? Yo quiero ir.
Seguí leyendo. Había que hacer un vídeo. Explicar por qué quieres participar y cuál es tu idea de felicidad.
Y ahí empezó todo….
5 palabras que lo definen todo 🇫🇮
No quería hacer un vídeo turístico. Quería hacer algo que tuviera sentido. Algo que conectara…
Y así fue como llegué a cinco palabras en finlandés que, sin darme cuenta, explicaban mejor que nada lo que estaba buscando:
taika. rauha. maku. valo. tasapaino.
Pero no eran solo palabras. Cada una tenía una imagen, una sensación, un momento.
✨ taika — la magia de los momentos que no puedes controlar
Las imágenes que elegí para taika giran alrededor de las auroras boreales, los cielos de Laponia y ese entorno casi irreal del norte de Finlandia. Es la magia de lo que no puedes controlar: ver luces en el cielo, estar en un lugar donde también vive Santa Claus, sentir que estás en un punto del mundo donde todo parece distinto. Es asombro puro.
🌿 rauha — la calma, el silencio, el parar de verdad
Aquí las imágenes cambian completamente: cabañas junto a lagos, muelles de madera, niebla por la mañana, bosques en silencio. Nada de ruido. Nada de ciudad. Rauha es eso: no escuchar coches, ni cláxones, ni alarmas. Solo naturaleza. Solo silencio. Ese tipo de tranquilidad que hoy casi hemos olvidado.
🐟 maku — el sabor de lo auténtico, de lo finlandés
Para maku, las imágenes son más cercanas, más humanas: comida real, mercados, platos sencillos como el arenque del Báltico (mi favorito), barbacoas junto al lago, mesas compartidas. No es gastronomía de lujo, es autenticidad. Es comer sin prisa y disfrutarlo de verdad.
☀️ valo — la luz, la claridad, el tiempo que se expande
Aquí el concepto se vuelve casi surrealista. Las imágenes muestran lagos iluminados a medianoche, cielos dorados que no se apagan, reflejos infinitos. En verano, Finlandia vive con luz constante. Y en invierno, todo lo contrario. Ese contraste es lo que hace especial valo: experimentar algo que rompe tu idea del tiempo.
🔥💧 tasapaino — el equilibrio entre cuerpo y mente
Las últimas imágenes son más íntimas: saunas junto al lago, vapor, saltos al agua fría, momentos de descanso, naturaleza. Pero también simbolizan algo más profundo: equilibrio mental y emocional.
parar. respirar. hablar. reconectar.
imágenes + una historia = un sueño 🇫🇮
Para construir el vídeo quería que cada palabra se sintiera como un pequeño viaje dentro del vídeo. Que no fuera solo una idea, sino una experiencia visual completa.
Las primeras imágenes (taika) son más impactantes, más visuales. Las siguientes (rauha) bajan el ritmo. Con maku, todo se vuelve más cercano. Con valo, más sensorial. Y con tasapaino, más íntimo. Sin darme cuenta, estaba construyendo una narrativa.
¿A quién llevaría conmigo?
En un primer momento pensé en mi madre. Nos encanta viajar juntos, descubrir culturas, compartir experiencias. Pero entonces me acordé de ella…
… mi hermana, Erika.
El sábado anterior había hablado con mi madre, y me dijo que Erika estaba trabajando. Era sábado. Y a veces también domingos.
Mi hermana tiene 52 años. Es conductora de Didi en México — algo así como Cabify o Uber — pero sólo recoge pasajeras mujeres… ¡por la inseguridad que se vive allí!
¿Trabaja mucho? ¡Muchísimo!
Fue madre muy joven. A los 18 ya estaba esperando a Andrea, su hija mayor. Después llegó Brian, y años más tarde, la más pequeña, Miranda (mi ahijada), que ahora tiene casi 16 años. Andrea, a su vez, también fue madre joven. Su hija Mía, ya tiene 14 años.
Es decir, mi hermana, con 52 años ya es abuela de una adolescente que festejará sus XV años a finales de año.
Pero su historia no es solo eso…
Cuando Miranda tenía apenas un añito de edad, sucede una desgracia y mis 3 sobrinos perdieron a su padre (un secuestro).
Una de esas tragedias que forman parte de la insegura realidad que se vive en México…
Nunca se supo ¿qué pasó con el cuerpo? Nunca hubo respuestas. Las autoridades, como tantas veces, cerraron el caso y dieron un carpetazo… un clásico de la Justicia de México.
Y aún así, ella siguió adelante.
Sola.
Sacando adelante a sus hijos. Trabajando sin parar.
Mi decisión: el regalo perfecto 🇫🇮
Ese mismo día le dije a mi madre: “Erika necesita unas vacaciones.” Pero claro… una cosa es decirlo y otra hacerlo realidad. Y entonces todo encajó: el concurso, Finlandia y el vídeo. Pensé:
Si ganamos, este viaje no es solo un viaje…
… ¡Es un reconocimiento!
Además… hace casi cuatro años que no nos vemos en persona. Así que lo tuve claro... ¡Ella sería mi acompañante!
Si el premio hubiera sido de 2 acompañantes… nos llevábamos a nuestra hermana mayor, Elizabeth… pero ella ya conoce Europa… creo que entenderá y no se sentirá mal por esta decisión.
Mi motivo personal 🇫🇮
Para mí, este viaje también tiene otro significado. Desde octubre de 2025 estoy de baja por estrés, por ansiedad. Una de esas enfermedades modernas que vienen, en parte, de este ritmo constante, de estrés acumulado, de la tecnología, de no parar nunca.
Y quizás por eso, todo esto tiene tanto sentido. Porque no se trata solo de viajar.
Se trata de parar.
El momento final (y el susto)
Y aquí viene la parte que casi lo arruina todo. Tenía todo listo, acababa de crear el vídeo, con las imágenes, el concepto que me encantó… y cuando fui a enviar mi candidatura, estaba a 10 minutos de que cerrara el plazo…. ¡peligro!
El formulario que se rellana marcaba “Error”… problemas… ¿qué hago?… momento de estrés absoluto pensando en soluciones:
“No puede ser… después de todo esto… ¡tomé capturas de pantalla de la hora y el error!”
Al final envié mi candidatura por correo electrónico, junto con los pantallazos de la hora y los mensajes de error… pero sigo esperando la confirmación oficial de que estamos dentro del concurso…
Así que ahora mismo estoy en ese punto raro entre: “ya está hecho”… pero… “no sé si realmente estamos participando”…mejor me relajo y en modo zen, os pregunto: “¿Queréis ver el vídeo de mi candidatura?”…
¿Y ahora qué hay que hacer?
Nada, ser pacientes y esperar (mi ansiedad se tiene que controlar un mes…) a finales de abril sabremos si ganamos el premio... ojalá que sí… yo tengo claro una cosa: El siguiente vídeo no será conceptual…